Cambio del Modelo Energético: una necesidad ineludible.

Falta la revolución energética que democratice la gestión de la energía.

martes, 11 de agosto de 2015

Entropía y el Camino del Sol.


 
Queridos lectores,

La Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica, (Anpier),  está organizando una campaña  de concientización y movilización en defensa y en favor de las energía renovables llamada Camino del Sol. La acción busca un movimiento pacífico hacia un modelo sostenible basado en las energías renovables, pero requiere también de una transición rápida hacia otro modelo energético y sobre todo en la gestión y uso que se hace de la energía o de la capacidad de realizar un trabajo. Movilización que ya ha sido apoyada por varias organizaciones  y personas firmando el Manifiesto #CaminoDelSol.
 
Los 10 puntos del Manifiesto son los siguientes:

1.- Queremos un nuevo modelo energético fundamentado en las energías renovables, el ahorro y la eficiencia energética, sobre un plan programado de abandono de los combustibles fósiles.

2.- Queremos que la política energética de este País pase a ser una verdadera política de Estado, consensuada con la sociedad civil, el sector y los territorios.

3.- Queremos un sistema eléctrico asequible, que aporte competitividad y bienestar y no un sistema que genere réditos millonarios para unos pocos a costa de emisiones tóxicas y riesgos de catástrofes nucleares, un modelo que ha convertido en lujo un recurso esencial.

4.- Exigimos que se democratice el acceso a producir energía y que se reconozca el autoconsumo como un derecho.

5.- Queremos una auditoría de los costes del Sistema, para que se conozcan los costes de producción reales de cada una de las tecnologías de generación.

6.- Queremos que se modifiquen de forma inmediata todas las normativas que están destrozando la seguridad jurídica y la confianza en las inversiones en este país.

7.- Queremos que se restituya a los productores de energías renovables los derechos que les otorgaron las Leyes que dieron origen a sus instalaciones.

8.- Pedimos justicia para las 62.000 familias fotovoltaicas que, animadas por el Estado, pusieron sus ahorros e hipotecaron sus propios hogares para desarrollar y generar energías limpias. Ellos han hecho posible un nuevo modelo energético.

9.- Queremos la derogación inmediata del nuevo marco legal retroactivo impuesto para cercenar el desarrollo de las renovables.

10.- Queremos el fin de la dictadura energética que soportamos, exigimos que la energía se democratice y el objetivo de un modelo energético basado 100% en energías Renovables para el año 2050

Sin querer entrar en detalle en el análisis de cada uno de los objetivos del Manifiesto y sus características,  tal como si son o no son realistas, prácticos o tan siquiera alcanzables en su totalidad para la toda la humanidad,  como por ejemplo el objetivo número diez,  por la clara imposibilidad de que el 100% del actual modelo de trabajo, o  su crecimiento exponencial y gestión sean soportados por las energías renovables. Ello es  debido  a la tremenda densidad energética de los combustibles fósiles y en especial del petróleo respecto a las energías renovables, o a que la eficiencia es necesaria pero no suficiente , a la  necesidad de lograr la seguridad alimentaria o por el llamado "peak everything"  
 
 Lo que si es cierto es que estos diez objetivos y la campaña  son necesarios, y están siendo comunicados de manera adecuada, y sólo se lograrán de manera total o parcial por medio de la movilización ciudadana y del apoyo incondicional de los gobiernos y organizaciones, tal como el año pasado se solicitó en el Manifiesto Última llamada.

Pero si quisiéramos buscar una ley universal con la que demostrar la necesidad de los diez objetivos tendríamos que dirigirnos a la física y en concreto al que para muchos físicos es su principio más preciso e importante: el Segundo Principio de la Termodinámica, del que se deriva que nuestra entropía no hace más que crecer, que nos dice entre otras cosas,  la parte de energía que no es capaz de producir trabajo útil.

Prácticamente a estas alturas muy pocos niegan, y en especial pocos científicos lo hacen,  el efecto antropogénico del cambio climático y en especial los efectos negativos que tiene para nuestro entorno y la vida actual el aumento de la temperatura media en la Tierra debido a los gases de efecto invernadero y por la quema de combustibles fósiles.
 
 
 
El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) establece los motores del flujo de los gases de efecto invernadero, (GEI), concluyendo entre otros aspectos que la emisiones han continuado desde 1970 hasta 2010 siendo los mayores aumentos absolutos en los últimos diez años, que la emisión de CO2 procedente de la quema de combustibles fósiles corresponden al 78% de la emisión total de los gases de efecto invernadero y alrededor de la mitad de las emisiones totales se han producido en los últimos cuarenta años.
 
Un informe del IPCC más detallado puede encontrarse en Mitigación del Cambio Climático donde se establece,  como no podría ser de otra manera, que la única manera para frenar el incremento de la temperatura por debajo de 2ºC depende en cualquier escenario,  exclusivamente de acciones antropogénicas.   De no hacer nada la temperatura y el cambio climático con sus efectos negativos para nosotros, (no para la Tierra,  que no corre peligro), seguirá subiendo. Los escenarios para esta reducción de GEI en la atmósfera requieren de acciones en agricultura, gestión de los océanos, selvicultura, la logística, las fuentes de energía primaria, reducción de la quema de carbón, mejoras para la eficiencia, y sobre todo un cambio en el comportamiento en el uso de la energía y en el estilo de vida y la cultura. Todas estas acciones precisan ser tomadas por el  hombre y forzar una reducción de los GEI porque de seguir sin hacer nada, como se ha indicado, de acuerdo al Segundo Principio de la Termodinámica, va a seguir aumentando la entropía y generando  calor como energía inútil para el trabajo y cambiando el clima, aunque a algunos sectores y manera puntual les genere beneficios.
 
Seguro que muchos lectores se van a sorprender cuando afirme que el Sol no nos aporta energía ni calienta la Tierra. 
 
Realmente no dependemos de la energía que proporciona el Sol sino de su baja entropía. Considerando  la energía recibida durante el día desde el Sol en la Tierra y la emitida durante el día y la noche al espacio por la Tierra,  es exactamente la misma, balance neto cero. La diferencia es que la energía recibida desde el Sol es a través de fotones con un espectro de alta energía, y la emitida por la Tierra es con fotones de baja energía en la banda del infrarrojo. La Tierra emite muchos más fotones de los que recibe, aunque el balance energético es cero. Lo que aumenta conforme al Segundo Principio es la entropía, la entropía recibida con los fotones del Sol es menor que la entropía que emite la Tierra. Si no fuera por la acción del hombre debido a la emisión de los GEI se estaría en un equilibrio, con la pequeña aportación del calor interno desde el centro de la Tierra debido a los procesos de desintegración, este calor radiactivo también se emite al espacio. El Sol es nuestra fuente de baja entropía y las plantas y las algas la utilizan en el proceso de fotosíntesis iniciando así  la cadena trófica
 
Para evitar, como se está haciendo,  romper este equilibrio y que la temperatura siga aumentando, hay que reducir la quema de los combustibles fósiles, que tienen baja entropía, y emiten  los gases de efecto invernadero que absorben la energía infrarroja,  aumentando la temperatura de la atmósfera al impedir que escapen los fotones infrarrojos, y ello nos perjudica y cambia el clima.
 
Sin ser una solución suficiente, pero si muy necesaria, hay que potenciar la proliferación y uso democrático de las energías renovables y  la movilización propuesta por Anpier y muchas otras organizaciones y personalidades tienen ese objetivo,  porque el Sol es nuestra única reserva sostenible de baja entropía, razón más que suficiente para firmar el Manifiesto #CaminoDelSol. No hay una sola evidencia, del hombre o de otra criatura del universo,  en contra del Segundo Principio de la Termodinámica.
 
Saludos.
            
 Nota: El dibujo de cabecera procede del Origen de la baja entropía del Universo de Roger Penrose
 
 
 

1 comentario:

  1. Gracias por la información. Es realmente importante conocer las funciones de un sistema fotovoltaico y todo lo relacionado y tu post está excelente, siempre estoy buscando para poder hacer crecer el contenido de http://enlight.mx y así poder colocar mi grano de arena en la ayuda al mundo.

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