Cambio del Modelo Energético: una necesidad ineludible.

Falta la revolución energética que democratice la gestión de la energía.
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jueves, 12 de julio de 2012

No maltraten a la energía Fotovoltaica


Queridos lectores,
Obligado es difundir por los medios lícitos posibles, ya que la verdad obliga mas allá de la indignación o el cabreo, la situación energética y la manipulación de las causas reales del déficit de tarifa eléctrica y los ataques desproporcionados a las energías renovables y en particular a la energía solar Fotovoltaica.
Por ello en este blog reproducimos aquí el articulo de Opinión publicado hoy en El País No maltraten a la energía fotovoltaica.escrito por el Sr. Jorge Barredo, Presidente de la Unión Española Fotovoltaica. (UNEF)


Las empresas de UNESA no paran de repetir que las renovables —y en especial las tecnologías solares— son las responsables del déficit de tarifa. La afirmación no encaja demasiado bien con el hecho de que la energía solar prácticamente no existiera en España antes de 2008 y el déficit empezara a crecer hace una década, allá por 2002.

El déficit de tarifa se produce porque los ingresos del sistema eléctrico no son suficientes para cubrir los costes, debido a decisiones políticas del pasado. Y a esas malas decisiones hay que sumar un sistema eléctrico oscurantista, con una estructura tarifaria en la que algunos costes son muy visibles —las primas renovables— y otros muy opacos, como las subvenciones a las centrales de gas: ¿sabían que cada central de gas recibe durante sus primeros 10 años de vida 260.000 euros anuales por MW instalado? Con un parque de 25.269 MW de gas, ese incentivo a la inversión es una carga superior a los 6.000 millones.

Cuando la fotovoltaica irrumpió en 2008 en el mix eléctrico, causó un incremento del 10% de los costes del sistema; ello conllevó un incremento proporcional del recibo de la luz. Sin embargo, desde ese año, con la fotovoltaica prácticamente paralizada por la regulación, la tarifa eléctrica se ha incrementado un 40%, no siendo suficiente para acabar con el déficit de tarifa. La fotovoltaica tiene su parte de responsabilidad, pero no es la máxima responsable.

Probablemente, usted sabrá que las renovables cuestan unos 6.000 millones al año. Pero seguramente no sabe que también reducen el precio de la electricidad en el Mercado Mayorista o pool, y que ese efecto lo ha cuantificado Deloitte en más de 5.000 millones al año. REE, el gestor del sistema eléctrico, ya afirmaba en 2009 que ese efecto reductor del precio del pool y las primas renovables “se contrarrestan en un equilibrio a largo plazo”.
Se podría desglosar una auténtica catarata de costes enmascarados, externalizados o indebidamente computados en la tarifa eléctrica, desde la gestión de los residuos radiactivos hasta las ayudas al carbón. Hágase una idea con el dato de que la retribución a las centrales nucleares en nuestro país es un 60% mayor que en Alemania y un 40% mayor que en Francia y Bélgica.

Más allá del debate de quién es culpable del déficit, que sólo beneficia a aquellos que tienen poder para señalar públicamente a sus enemigos, deberíamos centrarnos en solucionarlo de un modo justo y satisfactorio para los afectados: consumidores, empresas y Administración.
En este punto, no podemos olvidar los pasos que ya se han dado para solucionar el déficit. La fotovoltaica soporta el 60% del ajuste a todo el sector eléctrico que aprobó el anterior Gobierno para paliarlo: las instalaciones cobran un 30% menos hasta 2013 inclusive, y a partir de ese momento, la merma es del 10% durante las tres décadas de vida útil que les quedan. Como resultado, la mayoría de las plantas solares han tenido que refinanciarse y un ajuste adicional les llevaría directamente a suspender pagos.

Se dice que el Gobierno prepara una nueva fiscalidad a la generación que incluye un “baremo de eficiencia” que afectará más a las energías solares. Pues bien, si ese baremo fuera realmente en función de la eficiencia, las más afectadas serían las energías convencionales: la fotovoltaica convierte en electricidad el 15% de la energía solar, mientras que las fósiles convierten en energía útil el 35% del 0,005% de la energía solar que capturaron las plantas, y eso tras procesos naturales de miles de años y procesos industriales de extracción y transformación sucios y peligrosos. La nuclear convierte en electricidad menos del 1% de la energía del uranio.

El Gobierno va a acabar con el déficit de tarifa y a remodelar nuestro sistema eléctrico para evitar situaciones abusivas, como esa que permite a las centrales hidroeléctricas y nucleares cobrar cada kWh al precio que fijan los ciclos combinados de gas natural en el pool, gracias a lo cual han conseguido unos ingresos extra de 23.000 millones sólo desde 2006.
Otro hecho diferenciador del trato otorgado al sector energético tradicional es que se le haya permitido la titulización de 5.000 millones del déficit de tarifa con aval del Estado, porque no existe otro caso en el que el Estado haya dado garantías totales de cobro sobre una deuda.

La energía fotovoltaica apoya al Gobierno en la tarea. Y está dispuesta a aceptar ciertas medidas. Algunas ya han sido analizadas por el Gobierno como la asignación del céntimo verde, la aplicación de un impuesto lineal a la generación, y otras que se han aplicado en otros países como la tasa “Robin Hood”, que grava los beneficios, en Italia. La solución más razonable y eficiente sería alguna combinación de estas alternativas. Desde el sector fotovoltaico ofrecemos total colaboración para alcanzar una solución satisfactoria para todas las partes.

Eso sí, para aceptar cualquier tipo de ajuste, tendrían que derogarse las medidas que ya soporta la fotovoltaica; un recorte adicional, obviando el pasado reciente, nos condena a la insolvencia.

Jorge Barredo es presidente de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

jueves, 29 de marzo de 2012

La eficiencia es necesaria pero no suficiente.




El acertado comentario de un lector en el post ¡Qué difícil es demostrar lo obvio! sobre la eficiencia me ha animado a escribir esta entrada y tratar de analizar  las implicaciones de la eficiencia, en este caso la energética fundamentalmente, en nuestro consumo y en la crisis. 
El resultado podrá parecer una paradoja pero como siempre la realidad se basa en hechos: en general el aumento de la eficiencia de un recurso conlleva un incremento en su consumo total, por encima del que se tenía antes de implantar los procesos eficientes. Muy válido cuando hay transacciones económicas y demanda de por medio, que es casi siempre...


Pero esto no es nuevo, si nos remontamos a 1865 ya William Stanley Jevons indicó con relación a la eficiencia energética o economía en el consumo de los combustibles o determinados bienes:
"Es una confusión de ideas total suponer que el uso económico del combustible es equivalente a un consumo reducido. Lo contrario es la verdad misma."
En resumen viene a decir que al aumentar la eficiencia disminuye lógicamente el consumo instantáneo del bien o combustible pero conlleva un incremento del uso del modelo que utiliza ese bien lo que en definitiva significa que el consumo global se incrementa de manera significativa.
De forma equivocada se le llama Paradoja de Jevons pero en absoluto es una paradoja lógica o semántica sino que puede formularse matemáticamente, (muchos economistas la llaman paradoja porque parte de este colectivo no sabe Matemáticas ni Física, con permiso de los que si lo entienden):
E = la eficiencia en el consumo.
C = el consumo instantáneo unitario.
N = es el número de consumidores o también usos de un modelo.
i = estado inicial
f = estado final
Si mejoramos la eficiencia entonces Ef > Ei y Cf < Ci
Pero al aumentar la eficiencia resulta que también aumenta, en general bastante, el número de consumidores o los usos que se dan:
Nf >> Ni

Con lo que tenemos:

Ci.Ei.Ni < Cf.Ef.Nf

en definitiva, tenemos un aumento del consumo total del combustible o del bien afectado por este efecto de la demanda provocado por una mejora en la eficiencia.

¿Tenemos ejemplos de este efecto?
Con la invención de la máquina de vapor y un aumento tremendo de la eficiencia debido al padre de la revolución industrial Thomas Newcomen, se pensaba que el consumo de carbón iba a disminuir de manera importante, pero lo que ocurrió fue lodo lo contrario, se incremento el consumo al instalarse cientos de máquinas eficientes de vapor no solo en las minas sino en otras industrias y el ferrocarril.
Este fue un primer efecto de la eficiencia energética,  aumentado el consumo de carbón y por tanto el consumo de energía y el crecimiento. Posteriormente la eficiencia energética todavía dio un salto cuantitativo mayor al cambiar la fuente primaria y utilizar el petróleo que es mas eficiente, aquí también de manera paralela al mejorar la fuente energética de manera eficiente se incrementó brutalmente el consumo que ha permitido entre otras cosas que en 1859 éramos 1.000 millones de habitantes y ahora 7.000 millones, con una estimación de la ONU para 2050 de mas de 9.300 millones. En sólo unos 152 años hemos crecido ¡siete! veces mas que en las decenas de miles de años anteriores., todo ello gracias a la eficiencia energética y a una alta Tasa de Retorno Energético  inicial y además barata: carbón y petróleo.

Pero hay mas, otro ejemplo:  tenemos coches más eficiente que consumen menos y por tanto hacemos mas uso de ellos con lo que ¡no ahorramos ni combustible ni dinero! porque gastamos lo mismo o mas combustible al circular más o por haber más coches  y también porque el precio de la gasolina o diesel sube hace que paguemos más. Nos damos cuenta que cuando se gestionan este tipo de variables y recursos el tamaño si importa, y mucho sobre todo si se quiere seguir creciendo aunque se consigan eficiencias bien directamente o por cambio de fuente energética, ¡en el caso de que se encuentren,  claro! Todavía hoy no tenemos la alternativa al petróleo, debido al peak oil, como la tecnología basada en el carbón-vapor si la tuvo en su día con el propio petróleo. De hecho ahora estamos volviendo al carbón y no sólo en China.

Al hablar de eficiencia energética y economía es obligado referirse también a la Intensidad Energética que nos calcula la relación entre el consumo energético de un país y el producto interior bruto(PIB). Intensidad energética baja nos indica eficiencia, menos energía para obtener un euro, si es elevada quiere decir que consumimos mucha energía para generar nuestro PIB. Pero las economías más eficientes no han parado de crecer, aumentar su  PIB con lo que cada vez, y  a pesar de su eficiencia precisaban de más energía.
Crecer pero sólo hasta donde se permiten pagar el coste de la unidad de energía. Llegado a un valor del precio del barril de petróleo no todo el mundo puede seguir creciendo aunque sea con una tecnología eficiente. ¿Por qué sube el precio entonces,  si todo el mundo quiere energía? Bueno este es un tema de otro posible post, pero la realidad es que si fuera más barato la cantidad disponible de producción para soportar la elevada demanda de los  países con una buena intensidad energética no sería suficiente. Vamos, que no hay para todos. Con el precio alto se controla la demanda, y no se gastan las fuentes, o al menos se alargan todo lo que se pueda. Al menos eso parece.

Todo esto no quiere decir que la eficiencia es mala o no deseable, todo lo contrario es muy necesaria dada la situación de escasez de fuentes de primarias de energía capaces de mantener el PIB, no ya para que crezca  en todas las economías. La eficiencia debe ir acompañada de otras medidas, en primer lugar aunque duela decirlo, de austeridad, el KWh más eficiente es el que no se consume. Revisar el modelo logístico industrial y de la agricultura dejando de transportar bienes o alimentos desde miles de kilómetros cuando la producción o el cultivo pueden estar localizados cerca del consumo, transportes colectivos, mayor penetración de las energías renovables y descentralizadas a ser posible, que son además las más democráticas. Veáse por ejemplo lo que significa la Generación Distribuida y el Autoconsumo Energético  cuyo concepto,  y propuestas para legislar ya las sabe el Sr. Ministro de Industria por medio de una carta. pero el asunto está bloqueado de momento.

Otro nombre por el que se conoce esta Paradoja de Jevons de la eficiencia es por el de efecto rebote, y no por lo relacionado con las dietas al dejar de seguirlas y ganar kilos...

Se reconocen los dos "rebotes" indicados:

  • rebote directo: cuando el efecto de la eficiencia en un servicio o bien conlleva asociado una reducción de su coste y resulta por tanto en un aumento de su consumo porque es más barato.
  • rebote indirecto: cuando los ahorros obtenidos por la eficiencia de un producto o servicio se gastan en otros bienes o servicios al disponer de más dinero.
Además de estos dos rebotes locales con efectos microeconómicos también la teoría considera otro rebote "macro" que afecta a toda la economía:
  • rebote completo de la economía: cuanto más eficiente y productiva es una economía resulta que más se ve forzada a crecer y consumir. Se necesita cada vez más energía primaria.
Cuando esta energía adicional barata no está disponible se agudiza la crisis sobre todo en los países de la OCDE que son los más eficientes,  viendo reducidas sus importaciones energéticas al no poder pagar los costes del mercado y por otra parte los países emergentes absorben dicha producción sin poder encontrar otras fuentes de suministro que compensen ambas demandas: la de los países emergentes que pueden pagar los precios altos y la de los países de la OCDE cuyas economías sólo son capaces de crecer con energía barata a precios más bajos, que al ser un recurso finito sigue una función que  por desgracia no entendemos: la función exponencial.

Quién quiera profundizar más en el efecto rebote abajo tiene un informe extenso de la Comisión Europea.

Saludos.


Más información.
European Commission DG ENV. Addressing The Rebound Effect. Final report, April 2011